Bueeeeno, bueno, bueno,
pues ya se realizó ayer el sorteo entre los asistentes a la quedada semanal.
A Juncal la llegará el papelito vía Sandra, a Virgina vía Marta y a Nekane vía Marta y vía Nerea. Todo esto para no tener que mirar los nombres que les han tocado...
Por otra parte ya realicé el sorteo del libro "El Club de los Viernes" excluyendo del bombo a Sandra, a Nekane y a mi misma que ya lo teníamos y el ganador fue... Marta (bieeeen, que lo disfrutes), a la cual, además, la viene muy bien porque se lo empezó a leer con un libro de la biblioteca y no lo ha terminado y ya lo tiene que devolver, así que just in time!
¿Y qué más? Voy a hacer un pequeño resumen de lo que llevamos entre manos:
Pues Marta estaba tejiendo una bufanda morada súper gorda muy chula, a la cual ha tenido que quitar puntos del patrón original porque se salía de madre, Vero estaba tejiendo el mismo patrón con una lana gris fina, por lo cual ha tenido que aumentar puntos y era curioso ver que, pese a que era la misma bufanda no se parecía en nada.
Jota, por fin, acabó la suya y está pensando en hacer otra de las de tejido en una hora.
Sandra estaba empezando a hacer un trajecito para un perro ¡¿?!
Irene toda valiente, se ha lanzado con un ganchillo mínimo (de los plateados, argggg, me dan yuyu) a tejerle unas cortinas a su madre... ¡¡¡Ánimo, porque lo vas a necesitar!!!!
Y yo... he vuelto a empezar la bufanda para Cacho, primero intenté hacer una especie de punto deslizado similar al de arroz, y no me salía. Luego empecé otra vez a hacerla de arroz y no me gustaba. Y ya ayer encontré un punto de franjas y flechas o algo así y me lancé a él y mola. Lo que pasa que con el palique y que hay que hacer repeticiones de 6 vueltas distintas entre sí, me confundí y casi no avancé nada porque luego tuve que deshacer...
O sea, mucho trajín.
Pero ahí estamos, dandolo todo a tope.
Ah!!!! Y una chorrada que se me ha ocurrido, es sólo una propuesta: ya que el dueño del Pierrot siempre nos vacila de a ver cuándo le hacemos una bufanda, se me ha ocurrido tejer (o ganchillar) cada una un pedacito de bufanda y juntarlos todos. En un color por ejemplo azul, que todas seguro que tenemos alguna lana por ahí perdida y que por muy diferente que sea consigo mismo siempre combina.
Si os apetece, le damos a la aguja.
Y cortamos la retransmisión de momento.